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jueves, octubre 01, 2020

Leyenda de la fuentecilla Agrilla .








“Cuenta la leyenda que en las noches de verano a las jóvenes que vivían en el Albaicín de Granada, les gustaba bajar a una fuente cercana que había al lado del río Darro.


Allí, mientras recogían agua, las muchachas se contaban sus sueños.


La fuente se encontraba en una preciosa gruta donde se reunían muchas mujeres. Era pacto sabido entre ellas, mantener este lugar ensecreto.


Una noche, una joven llamada Aisa se acercó a la fuente para beber y comentó:


-¡Qué bien! Hoy el agua también sale muy dulce, ¡sabe a miel! ¡Ayer llevé el cántaro lleno a casa y mi marido, después de la cena, se puso muy cariñoso conmigo!- dijo Aisa bailoteando en torno a la fuente mientras se llenaba su cántaro.


-¡Es curioso!- dijo otra de las bellas muchachas del grupo-. Cuando el agua está dulce, los hombres están contentos y muy cariñosos. Pero si el agua sale amarga… ¡mejor estar lejos de ellos! Se ponen muy nerviosos y se enfadan mucho.


Todo el grupo enmudeció de repente. Se miraban unas a otras dándose cuenta que era cierto lo que acababan de comentar sus dos amigas.


Después de unos minutos de un silencio bastante incómodo, la bella Aisa reflexionó en voz alta:


-¿Por qué cambiará de sabor el agua de repente? Unos días saledulce y otros, muy amarga. No lo entiendo, pero resulta muy curioso-. Dijo Aisa retirando su cántaro de agua dulce de la fuente.


Todo el grupo de mujeres estaba sentado alrededor del manantial. Ninguna pudo ver que, de repente, un búho se había posado en una de las rocas de la gruta y las estaba observando con mucha atención.


El animal, de pronto, se convirtió en una anciana muy desvalida. Su voz grave y algo ronca, las asustó:


-Estas aguas están encantadas- les dijo dirigiéndose a todas-. En esta gruta vive una doncella hechizada y convertida en hada que se llama Agrila. Una mujer que fue muy desdichada en su vida anterior. Tan tristes son los recuerdos que tiene que, aunque ahora vive en un lugar de la gruta donde puede disfrutar de muchos tesoros, se encuentra muy sola y suele llorar mucho. A veces, está contenta y otras, muy triste. Si el hada Agrila se siente feliz, el agua de la fuente es muy dulce. Cuando Agrila está triste y llora, sus lágrimas amargan el manantial-. Dijo la misteriosa anciana mojando su mano bajo la fuente.


-¿Y por qué los hombres reaccionan de tan diferente forma según sepa el agua?- preguntó a la anciana una de las muchachas más jóvenes del grupo.


- Un hombre fue el que la hizo sentir desdichada en su vida y la hizo llorar. También fue un hombre el que la hechizó. Aunque el hada Agrila muere de amor, no olvida que el hombre es el causante de su pena- dijo la anciana volviéndose de espaldas a todas ellas.- Si sus lágrimas amargan el manantial, los hombres que beben el agua, se sienten igual que ella, tristes e infelices.


Cuando la anciana terminó de decir esto, aprovechando el revuelo que se había creado entre todas las muchachas salió de la gruta. Sin que ninguna la viera se convirtió en búho de nuevo y desapareció volando.


Todas las jóvenes se dieron cuenta que este secreto las hacía muypoderosas y decidieron no hablar de ello más allá de esta gruta.


Pero algunas de las muchachas más jóvenes, aunque no se lo dijeron a los hombres, no pudieron mantener el secreto con sus mejoresamigas.


Y así, una tras otras, en pocos días, todas las jóvenes del Albaicín de Granada, conocieron el misterio de la fuente del hada Agrila.


Cuentan que, muchas eran las mujeres que acudían todos los días a la fuente de Agrila a recoger agua.


Y a los hombres, les comenzó a extrañar que se fueran tan lejos con sus cántaros en la cabeza, cuando en la misma ciudad, existían varios manantiales.


De alguna de las formas, las mujeres se estaban haciendo con elpoder de Granada y los hombres no sospechaban nada.


Si había alguna batalla cerca, las mujeres proporcionaban a loshombres el agua amarga. De esa forma, se sentían más nerviosos y violentos ante el combate.


Si existía tranquilidad y paz, les daban aguas dulces para que reinara la armonía y la felicidad.


Pero algunas de las mujeres comenzaron a utilizar este secreto solo para su propio provecho.


Acudían a la fuente del hada Agrila y recogían en cántarosdiferentes las aguas amargas, normales y muy dulces.


Si discutían con sus maridos les proporcionaban aguas amargaspara vengarse de ellos. Los hombres, entonces, se sentíanenfadados o tristes. Pero dependiendo de la cantidad que bebieran, la tristeza se convertía en depresión.


Algunas mujeres movidas por la venganza se extralimitaban dando a sus maridos este líquido que les provocaba tal desesperación que se negaban a salir de casa y les mantenía en la cama, somnolientos durante todo el día.


Tantos casos extraños se produjeron en la ciudad de Granada que un sabio comenzó a sospechar que algo estaba ocurriendo.


Este hombre ordenó a uno de sus soldados que se disfrazara demujer y acudiera a los sitios donde se solían reunir grupos de jóvenes para que intentara averiguar algo.


Acudió el soldado disfrazado a los mercados, jardines y fuentes sin obtener ninguna respuesta.


Selim, que así se llamaba el soldado, pensó que sería mejor seguirlas a la fuente donde acudían todos los días. Quizás allí, al estar alejadas de la ciudad y haber solo mujeres, podía enterarse de algo.


El soldado, disfrazado de muchacha, salió al atardecer hacia donde iba un grupo de jóvenes. Junto con ellas, llegó al anochecer a la fuente del hada Agrila.


Allí estaban recogiendo el agua muchas de las mujeres del Albaicínde Granada. Y ahí, pudo escuchar muchas de las conversacionesque le hicieron sentir náuseas e incluso miedo.


Selim tuvo que hacer un gran esfuerzo para no salir huyendo de allí.


Al día siguiente, el muchacho contó al sabio todo lo que había escuchado.


-¡Pero esto que cuentas es horrible, Selim! ¿Cómo ha podido ocurrir?- comentó el sabio muy nervioso-. ¡Hay que prohibir de inmediato que se pueda recoger más agua de esa fuente del hada Agrila! Si no es así, en unos días, las mujeres se habrán hecho con el poder deGranada. Coge a los mejores soldados etíopes y vete a la grutapara impedir que nadie más pueda coger agua de esa fuente. ¡Hazlo ya!- ordenó el sabio abriéndole la puerta de la sala e invitándole a salir de ella apresuradamente.


El soldado obedeció al sabio y formó un grupo de valientes hombres etíopes. Se dirigieron todos a la fuente del hada Agrila.


Cuando estaban a punto de llegar a la entrada de la gruta les salió al paso una anciana muy desvalida que comenzó a burlarse de ellos:


-¿De verdad creéis que vais a poder con el hada Agrila?- dijo la anciana interponiéndose en el camino de Selim.


-¿Quién es Agrila?- preguntó muy enfadado Selim bajando de su caballo.


-¡Agrila es el hada de esta gruta y su poder es inmenso! ¡No podréis con ella! ¡Iros de aquí si teméis por vuestras vidas!- amenazó la anciana.


A la orden de Selim, los soldados intentaron apresar a la anciana. Pero ante el asombro de todos, ésta se convirtió en búho y desapareció volando hacia el bosque.


Los soldados comenzaron a custodiar la gruta. A media noche, una dulce melodía que procedía del interior de la cueva hizo que loshombres se quedaran profundamente dormidos.


Entonces, el hada Agrila, salió de su cueva y, uno a uno, les cortó los cabellos. Cortaba, cantaba y reía, llevándose el pelo de cada uno al interior de la gruta.


Cuando comenzó a amanecer, los soldados se fueron despertando. Y empezaron a ver a los demás sin cabello en la cabeza. Se pusieron muy nerviosos ya que, además, se oían risas que procedían delinterior de la gruta.


Selim, muy disgustado por este hecho, ordenó a todos entrar para hacer presa a Agrila. Pero ninguno de sus hombres se atrevió a moverse del sitio.


-¡Cobardes!- gritaba Selim mientras entraba en solitario a la cueva-. Entrar conmigo, ¡es una orden!


Pero ninguno de los soldados etíopes fue capaz de seguir a su jefe que desapareció en su interior.


Y de pronto… ¡Silencio!


Ya no se escuchaban las risas del hada Agrila ni las órdenes de Selim.


Los soldados esperaron a su jefe durante varios días en la entrada de la gruta. Además, impidieron a todas las mujeres recoger agua de aquella fuente de Agrila que, reconocían, estaba hechizada.


Cansados de esperar, los soldados volvieron a Granada, sin importarles si alguna mujer volvía a recoger agua de la fuente.


Cuentan que aún hubo más desapariciones en la gruta del hadaAgrila. Nadie que se atrevió a entrar, regresó.


Así que, las muchachas de Albaicín, comenzaron a tener miedo y dejaron de acudir a la fuente.

Cuenta la leyenda que con la conquista de Granada gracias a losReyes Católicos, el hada Agrila desapareció de la gruta.


Fueron los propios cristianos quienes la expulsaron de allí. Se sintió tan desesperada y triste que por las lágrimas que derramó, las aguasde esta fuente fueron, para siempre, de sabor agridulce.


Agrila se retiró a un paraíso donde acuden todos los que buscan un poco de magia y de esperanza.


Pero, recordad que Agrila es muy vulnerable y necesita mucha tranquilidad. No la pidáis que cumpla vuestros deseos de inmediato pues lograréis que se ponga nerviosa y tarde mucho más.


Si llegáis a entrar en su paraíso, nunca volveréis a ser los mismos. Y no la enfadéis. Recordad que fueron los cristianos quienes la obligaron a marcharse de su gruta.”

martes, enero 28, 2020

Aquí está la relación de bienes que protege la declaración de BIC del Valle del Darro. 18 de abril 2016 Boletín Oficial de la Junta de Andalucía Núm. 72 página 49 Resolución de 6 de abril de 2016, de la Dirección General de Bienes Culturales y Museos, por la que se incoa el procedimiento para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Zona Patrimonial, del Valle del Darro, en los términos municipales de Beas de Granada, Granada y Huétor Santillán (Granada).

Resolución de 6 de abril de 2016, de la Dirección General 

de Bienes Culturales y Museos, por la que se incoa el procedimiento 

para la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio 

Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Zona Patrimonial, del Valle del Darro, 

en los términos municipales de Beas de Granada, Granada 

y Huétor Santillán (Granada).

El Hotel Reuma es un Bien de Interés Cultural 


IV. Delimitación del Bien.

El objetivo de la delimitación de la zona patrimonial ha sido identificar un ámbito coherente y continuo que albergue de manera unitaria el conjunto de elementos patrimoniales que conforman el BIC, en el que la idea del territorio como paisaje cultural se convierte en el argumento que justifica la delimitación y la protección de esta realidad patrimonial.

Desde esta perspectiva, el sistema hidráulico configurado en torno al río Darro ejerce como eje vertebrador que determina la distribución y organización espacial de muchos de los elementos patrimoniales, en especial la red de acequias y resto de infraestructuras vinculadas al uso del agua.

La unidad fisiográfica que configura este sistema es indisociable desde el punto de vista patrimonial, configurando una única unidad territorial, cuya lectura es comprensible a través del río, desde su nacimiento hasta su desaparición en el casco urbano. Esta unidad territorial integra de forma armónica el conjunto de elementos patrimoniales individualizados, que cobran valor al considerarlos insertos en un mismo paisaje y en un sistema compartido de ocupación y explotación.
Ello lleva a definir un área que abarca el cauce del río y su ribera, desde su nacimiento, en la sierra de Huétor Santillán, hasta su embovedado, en su encuentro con la ciudad de Granada. A partir de este eje la delimitación se extiende de forma armónica, adaptándose a la unidad territorial del propio valle y la localización de los bienes patrimoniales individualizados. Tal es el caso de las laderas de solana de Jesús del Valle y de Valparaíso sobre la que se asienta el barrio del Sacromonte, o los terrenos de la umbría, que coinciden con la fuerte pendiente que desciende hacia el río desde el cerro del Sol y el monte de la Dehesa, y que sustentan las canalizaciones históricas de la Acequia Real.
Por su relación funcional con el Darro a través de la red de acequias, se incorpora igualmente la Dehesa del Generalife, relieve que se extiende al este de la Alhambra en forma de colina de cumbre plana, y donde se localizan elementos culturales de gran significación como Dar al-Arusa y la Silla del Moro, haciéndose extensiva la protección por la zona sur a determinados inmuebles que han aprovechado históricamente las aguas del Darro.
La delimitación de la Zona Patrimonial engloba asimismo los terrenos irrigados por los principales afluentes del Darro en sus cabeceras, como son los arroyos de Beas y de Belén.
Otros elementos patrimoniales como la red de caminos históricos, los asentamientos arqueológicos o los inmuebles vinculados a la ocupación y explotación del territorio (cortijos, casas cueva, caleras, eras, etc.) conforman otro conjunto de variables que han determinado la delimitación de la zona a proteger como BIC:
La zona así delimitada permite dar respuesta a la necesidad de proteger el alto valor paisajístico del Bien, uno de los valores claves en que se fundamenta su declaración. El actual paisaje del Valle del Darro es fruto de la interacción secular entre el ser humano y el medio, testimonio de unas formas de asentamiento y sistemas de explotación de los recursos naturales que transforma paulatinamente el territorio para hacerlo productivo y habitable, a la vez que generan elementos paisajísticos reconocibles y perceptibles. A esto se añaden los valores ambientales del valle y su particular morfología, elementos que al integrarse generan perspectivas visuales de alta calidad.
La delimitación obtenida se ajusta a la figura poligonal, formada a partir de vértices identificados mediantes coordenadas UT en datum ETRS89 huso 30 N, que se plasma en la cartografía que se anexa a esta Resolución.
V. Sectorización de la Zona Patrimonial.
La gran extensión territorial de la Zona Patrimonial hace que dentro del ámbito protegido existan áreas claramente identificables. Atendiendo a las características patrimoniales, fisiográficas y territoriales pueden diferenciarse una serie de sectores, que se describen a continuación. Estos sectores no tienen la consideración de áreas homogéneas a los efectos de los artículos 30.3 y 40 de la LPHA y se definen con la finalidad de facilitar la caracterización de la zona y la localización de cada uno de los bienes protegidos individualmente.
Los sectores que pueden identificarse dentro del ámbito de la Zona Patrimonial son los siguientes:
- Sector A. Cabeceras del Darro: corresponde con el tramo del río desde la fuente de los Porqueros hasta la confluencia con el río de Beas.
- Sector B. Arroyos de Beas y Belén: tramo de río comprendido entre la confluencia del río Beas y el punto de encuentro del Barranco de Belén, a la altura de la Presa Real; comprende los terrenos irrigados por estos cauces, así como las lomas de Buena Vista y las masas boscosas del Alto de las Tres Torres.
-Sector C. Jesús del Valle: comprende los terrenos de fondo de valle en torno a la Hacienda, entre la Presa Real y el barranco del Teatino, ampliándose la protección a las laderas de solana de las lomas del Hospicio y Buenavista, y la umbría de Buenavista y Jesús del Valle.
- Sector D. Valparaíso-Sacromonte: tramo del cauce de carácter periurbano que recorre los arrabales de la ciudad, entre el barranco del Teatino y el puente del Rey Chico. El ámbito remonta por las laderas de solana del barrio del Sacromonte, englobando los cerros de Monte Jate y San Miguel.
- Sector E. Dehesa del Generalife: terrenos adscritos en su mayoría al monte público de la Dehesa del Generalife, además de los terrenos del Cerro del Sol y El Hoyo de la Campana.
- Sector F. Darro Monumental: tramo del río de carácter estrictamente urbano que recorre la ciudad, entre las colinas de la Sabika y del Albaicín, desde el puente de del Rey Chico hasta el embovedado de la plaza de Santa Ana.
- Sector G. Darro palatino: sector definido por el BIC Alhambra -Generalife y el borde urbano de su entorno inmediato.
















jueves, octubre 05, 2017



Fernando Chueca Goitia, arquitecto y restaurador en el Palacio de Carlos V.

....un edificio antiguo, antes de proceder a su restauración, había que auscultarlo como a un enfermo. Sólo después podía aplicarse un tratamiento adecuado e individualizado al «paciente»....

Manifiesto de la Alhambra

El Manifiesto de la Alhambra es una recopilación elaborada por Fernando Chueca Goitia de los debates realizados en Granada durante los días 14 y 15 de octubre de 1952 tomando como base el valor moderno y contemporáneo de la Alhambra, como intento de texto programático de una arquitectura moderna española.

Tras la crisis nacional de 1936, no será hasta finales de los años cuarenta cuando institucionalmente se comience a valorar nuevamente la arquitectura moderna, quedando desprovista de todas aquellas connotaciones ideológicas que le fueron impuestas con anterioridad. Será en el marco de la V Asamblea Nacional de Arquitectos en 1949, donde se materialice tal hecho.

De esta forma, la década de los cincuenta se constituye como un periodo transitorio hacia la construcción masiva de los sesenta, el debate colectivo adquiere ciertonivel de ingenua, pero interesante pureza, y tendrá su papel en la consolidación de lenguaje moderno de la arquitectura española.

El Manifiesto de la Alhambra, se produce en el contexto de las Sesiones Criticas, organizadas desde la Revista Nacional de Arquitectura, cuando su director era el arquitecto Carlos de Miguel. La responsabilidad de suorganización periódica recae sobre los arquitectos Fernando Chueca, Miguel Fisac, Luis Moya y Carlos de Miguel.

Se realiza la primera reunión preparatoria con motivo de una visita al edificio de Tiro de Pichón, del arquitecto Fernando Moreno Barberá, en La Moraleja de Madrid, que animó a la consecución e implantación de las Sesiones Críticas de Arquitectura. La primera de estas, se celebra en el mes de octubre del año 1950, se realiza en una sala del Banco Urquijo de Madrid donde el arquitecto Luis Moya trató sobre el edificio de la ONU.

De todo aquello, resultó casi medio centenar de Sesiones Críticas de Arquitectura, cuyos resultados eran publicados en la Revista Nacional de Arquitectura. Habitualmente se realizaban en Madrid, pero ello no quitó que se organizaran algunas fuera de la capital del país. Así, ciudades como Granada, Sta. Cruz de Tenerife, Bilbao, Barcelona, Sevilla, Gijón y Valencia, se convierten en sedes de aquellas. El Manifiesto de la Alhambra surge como resultado de una de estas sesiones.

La reunión realizada en la ciudad de Granada, genera este manifiesto cuya redacción definitiva fue encargada a Fernando Chueca Goitia, quien resumió las ideas debatidas, dándoles forma literaria.

Para Carlos de Miguel, esta sesión tiene especial importancia por lo polémico de su resultado, al mismo tiempo que por el gran acierto de sus conclusiones. Se realizó en octubre de 1952. Un grupo de arquitectos se retiró durante tres días sins alir del recinto para "meditar sobre las bases de una nueva arquitectura española". Para Chueca su contenido será un debate sobre problemas de alcance "históricos-críticos" y básicamente estéticos. Con clara conciencia del momento de cambio en que viven, o más bien, que deben comenzar a vivir ,y el convencimiento en la necesidad de renovación de la arquitectura española, realizarán sus conclusiones.

El Manifiesto de la Alhambra no verá la luz hasta enero de 1953, y será firmado por los arquitectos participantes en lo Sesión crítica de Granada: Rafael Aburto, Pedro Bidagor, Francisco Cabrero, Eusebio Calonge, Fernando Chueca, José Antonio Domínguez Salazar, Rafael Fernández Huidobro, Miguel Fisac, Damián Galmes, Luis García Palencia, Fernando Lacasa, Emilio Larrodera, Manuel López Mateas, Ricardo Magdalena, Antonio Marsa, Carlos de Miguel, Francisco Moreno López, Juana Otañón, José Luis Picardo, Francisco Prieto Moreno, Francisco Robles, Mariano Rodríguez Avial, Manuel Romero y Secundino Zuazo.

La idea central que encierra la introducción del Manifiesto, es el convencimiento de que la arquitectura española ha estado fluctuando desde finales del siglo XIX, producto de una profunda crisis espiritual por la que ha pasado el Estado español desde el desmoronamiento de su imperio colonial en 1898. La arquitectura tradicionalista, realizada en la etapa de postguerra civil, corresponde a un ensayo realizado con anterioridad.

Los firmantes del manifiesto, reconocen que durante este período existe cierta coherencia formal en la arquitectura española, pero su implantación les resulta algo forzada. La razón principal de su coherencia se establece más allá del propio estilo, la razón material de los edificios es lo que confiere el carácter de los mismos.

La intención final es la existencia de una forma de hacer unitaria, pero esta forma no debe venir impuesta ni forzada, debe ser el convencimiento natural de los arquitectos españoles, el que desemboque en una escuela propia. Esta idea enlaza con los postulados defendidos desde la Dirección General de Arquitectura en la V Asamblea Nacional de Arquitectos Españoles.

Se trata de un ejercicio de realismo, de la asunción de un presente con significado diferente, el academicism oinstaurado está en crisis. Si bien pudo tener un valor representativo en los primeros momentos de posguerra, esa se ha perdido, y se hace incomprensible para los jóvenes arquitectos.

Insistiendo en la desorientación existente entre los arquitectos españoles, ahondando en la idea expresada durante la V Asamblea Nacional por el arquitecto italiano Gio Ponti, plantea la necesidad de abrir un camino en la arquitectura española que clarifique la ruta a los más jóvenes, para situarla en su lógico momento histórico, alejada de planteamientos tradicionalistas.

La ruptura con el tradicionalismo, no implicar la reconexión internacional, la cuestión del lugar, justificar la caracterización propia de la arquitectura española, combinando ser la expresión de una poca, con la representación de un lugar.

La Alhambra de Granada será el motor de las reflexiones que se produzcan en la Sesión Crítica. Servirá para ir desmenuzando los diferentes conceptos que tienen interés para el debate del grupo de arquitectos. La Alhambra reúne dos condiciones que la convierten en el referente adecuado para el debate.

Por una parte, es un objeto enraizado dentro de la cultura española, en su vertiente musulmana, por otra, la similitud conceptual de este tipo de arquitectura con la arquitectura moderna: módulo humano, plantas orgánicas, pureza y sinceridad de sus volúmenes, integración en el paisaje, uso económico y estricto de materiales, etc.

Así, se da respuesta a las dos cuestiones principales que se planteadas en la V Asamblea Nacional, en el camino de recuperación de la modernidad: caracterización nacional de la arquitectura y adecuación estética a los tiempos que se viven.

La similitud establecida entre la arquitectura de la Alhambra y la moderna, se desarrolla en tres cuestiones fundamentales: forma, construcción y decoración. El énfasis de la arquitectura moderna en el volumen, el espacio limitado por superficies planas, frente a la masa y el vacío entre ellas, de la arquitectura tradicional, constituyen los aspectos formales de relación.

La masa desaparece como factor estético, se sustituye por el volumen, los muros gruesos son substituidos por planos consecutivos; la ingravidez característica de la arquitectura moderna, es atribuida a la Alhambra de Granada.

De la misma forma, la organización libre y abierta de las plantas constituye otro aspecto de similitud entre ambas arquitecturas. La jerarquización formal de los diferentes elementos de la arquitectura, la concepción global como aspecto de interés, y la planificación, ven su respuesta en el ejemplo elegido.

De todo ello, se sacan conclusiones precisas para la renovación de la arquitectura española proyectando su alcance en el marco colectivo de la ciudad.

Se propugna la diversidad en las intervenciones urbanas, generadora de resultados diversos que enriquezcan el paisaje, como primer de los objetivos pretendidos. Pero, con la necesaria planificación urbana que matice la escala en función de los usos, diferenciando sectores representativos de la ciudad, de aquellos residenciales; abogando, en coherencia con el planteamiento inicial de diversidad, por una caracterización propia de cada sector.

La intención es conseguir la implantación de ambientes diferenciados y coherentes en sí mismo, sin por ello limitar el diseño de cada edificio.

Así surge, y se defiende, la idea del arquitecto especializado: en planeamiento urbano, oen realización de obras.

Este planteamiento, era contrario a la idea defendida desde el Estado del arquitecto total. La especialización de los arquitectos no aparece formalmente en los planes de estudio hasta el año 1957, pero en ningún momento constituirá una diferenciación competencial de los profesional es de la arquitectura.

En lo referente a los aspectos constructivos, lo primero es la necesidad de adecuación de los materiales al lugar donde se implanta la arquitectura, y su utilización racional.

Tal cuestión se resume en tres aspectos, el primero el correcto aparejo de los materiales; el segundo el conveniente dimensionado en lo que se refiere a su función y propia estructura interna; y en tercer lugar, el aprovechamiento de la expresividad formal de cada uno de los materiales.

De ello se concluye con que la razón es la presencia principal en la Alambra de Granada, el estilo queda subordinado a la misma. La naturaleza de los materiales, se presenta como elemento de expresividad formal: la forma sincera.

Esta fidelidad formal obliga, por razones obvias, a plantear el problema de la decoración. Para ellos, esta cuestión es ajena al concepto de racionalidad, es una reflexión entroncada con el análisis moderno del funcionalismo, dentro de la doble vertiente que define Edward de Zurko: racional y poética. Donde lo innecesario no es forzosamente afuncional, observando que aquello puede tener la finalidad de aumentar la utilidad práctica de un objeto, contribuyendo a las ideas y emociones necesarias para complementar la función prevista.

No obstante, para los firmantes del Manifiesto, la cuestión del ornato es resbaladiza, de múltiples interpretaciones, y prefieren optar por la abstención. Se defiende el valor artístico de la arquitectura moderna, a pesar de la ausencia de elementos decorativos, en contraposición a la concepción tradicionalista de las artes. Y esta viene justificada por el valor de la abstracción cuya importancia se resalta a través de la geometría.

El Manifiesto de la Alhambra centra sus reflexiones en las cuestiones estilísticas, en ningún caso pretende una ruptura, se trata de la adecuación formal de la arquitectura española desde la reflexión disciplinar, en el camino de recuperación de la modernidad.

La diversidad de planteamientos e ideologías de los firmantes del Manifiesto de Granada, sólo posibilitaba la redacción de un documento situado, sobretodo, en el plano de la abstracción, frente a la posibilidad de una actitud de mayor beligerancia hacia el tradicionalismo, defendido en la década anterior.

La elaboración del Manifiesto de la Alhambra, junto con otros acontecimientos de principios de la década de los cincuenta, hace pensar que las condiciones generales del país permitían el desarrollo de una arquitectura diferente.

Arquitectura que se mueve entre el recuerdo del GATEPAC (https://es.m.wikipedia.org/wiki/GATEPAC), y el referente internacional, todo ello, cargado de unas componentes regionales entendidas, por algunos grupos, como un aspecto diferencial propio de la arquitectura española.

Pero ese nacionalismo encontrará su equivalente en el desarrollo internacional de los regionalismos cuyo papel, en lo que cristalizar como crisis de la modernidad, ser trascendente.

La arquitectura española, de una forma inconsciente, se incorporó al proceso internacional que desembocó en la desaparición de los CIAM. Pero la pureza de algunas de las actuaciones y la inocencia de algunas de las reflexiones, hacen pensar, más en coincidencia temporal, que en objetivos precisos.

La característica principal de la arquitectura española de la década de los cincuenta, será el deseo de reimplantación de la modernidad.

Presentar a los arquitectos españoles de ese decenio, como un bloque crítico con la arquitectura moderna, serla atribuirles un protagonismo, que no se corresponde, ni con la realidad de susintenciones, ni con el resultado de sus intervenciones.

EL MANIFIESTO DE FERNANDO CHUECA GOITIA.ALGUNAS CONSIDERACIONES EN TORNO A LA AUTORÍADEL MANIFIESTO DE LA ALHAMBRA

http://xn--archivoespaoldearte-53b.revistas.csic.es/index.php/aea/article/viewFile/959/992

jueves, mayo 04, 2017

Camarín de la Virgen del Rosario

El camarín de Ntra. Sra. del Rosario, construido en el siglo XVIII
es una de las grandes joyas del barroco hispánico
Pensado a modo de un pequeña capilla, representa en sus adornos la batalla de Lepanto
como alegoría en torno a la lucha y victoria del bien sobre el mal. 
La riqueza de los mármoles de diversos colores se mezclan con las pinturas murales 
y el reflejo de los espejos, que junto con el brillo tenue de las luces, tejen un ambiente único. 
Un lugar fascinante, concebido para cobijar la imagen de la copatrona de Granada, 
Ntra. Sra. del Rosario.
El camarín está compuesto por cuatro salas: la sala de Lepanto; la sala de la Inmaculada
el antecamarín y la sala de la Reina.


                 con la tipología de Monumento

























 Conservación y Restauración de la imagen de la virgen del Rosario
Suelo del Camarín de la Virgen del Rosario Granada.